11/11/2021
Debilidad, síncope y tos en el paciente cardiópata.
Durante un episodio de debilidad o sincope en pacientes cardiópatas o con insuficiencia cardíaca, el volumen minuto a menudo se vuelve inadecuado, especialmente en asociación con la actividad física. La menor tolerancia al esfuerzo y el cansancio pueden derivar del deterioro de la perfusión musculo esquelética durante el ejercicio y las modificaciones vasculares y metabólicas que emergen con el tiempo.
Los episodios de debilidad o colapso por esfuerzo pueden relacionarse con estos cambios o ser la secuela de una declinación aguda del volumen minuto causada por arritmias.
El síncope es la pérdida transitoria de la conciencia ocasionada por la oferta insuficiente de oxígeno o glucosa al encéfalo. Como tal, el síncope no es un diagnóstico per se sino un signo de enfermedad subyacente.
Diversas anormalidades cardíacas y extracardíacas pueden ocasionar síncope y debilidad intermitente.
El síncope puede confundirse con episodios de debilidad o convulsiones intermitente. La descripción cuidadosa del comportamiento o actividad del paciente antes, durante y luego del evento de colapso así como también los antecedentes de farmacoterapia ayudan a diferenciar entre ataques sincopales y convulsiones verdaderas. El síncope muchas veces se vincula con esfuerzos o excitaciones.
El evento real puede estar caracterizado por debilidad o colapso repentino de los miembros pélvicos, decúbito lateral, endurecimiento de los miembros anteriores, opistótonos y micción. La vocalización es habitual; sin embargo, el movimiento tónico/clónico, accesos faciales y defecación no lo son.
El aura (que a menudo se presenta antes de la actividad convulsiva), la demencia posictal y las deficiencias neurológicas en general no se observan en perros y gatos con síncope cardiovascular.
Los estudios para determinar la etiología de una debilidad o síncope intermitente por lo regular comprenden electrocardiograma (ECC) (registrado en reposo, durante la actividad y/o después del esfuerzo o una maniobra vagal) hemograma completo, análisis de bioquímica sérica (incluyendo electrolitos y glucosa), examen neurológico, placas radiográficas torácicas y pruebas para la enfermedad por gusanos cardíacos.
La ecocardiografía y otros estudios para descartar la enfermedad neuromuscular o neurológica también pueden ser valiosos. Las arritmias cardíacas intermitentes no evidentes en el ECG basal (en reposo) pueden descubrirse con los registros ambulatorios de 24 horas (monitoreo Holter) o vigilancia osdloscópica continuada.
Causas cardíacas del síncope.
Las causas cardíacas del síncope abarcan diversas arritmias, obstrucciones en el canal de salida ventricular, defectos cardíacos congénitos cianóticos, enfermedades adquiridas cardíacas que causan reducción del volumen minuto, activación de los reflejos vasodepresores y medicaciones cardiovasculares. Las arritmias pueden presentarse con enfermedad cardíaca orgánica subyacente identificable o sin ella. Las obstrucciones del canal de salida ventricular provocan síncope o debilidad repentina si el volumen minuto se vuelve inadecuado durante el ejercicio o si las presiones sistólicas elevadas activan a los mecanorreceptores ventriculares, promoviendo un reflejo inapropiado de bradicardia e hipotensión.
La cardiomiopatía dilatada e insuficiencia mitral pronunciada pueden causar un volumen minuto anterógrado inadecuado, sobre todo durante el esfuerzo físico. Los vasodilatadores y diuréticos pueden inducir síncope si se administran en exceso.
El síncope originado por respuestas reflejas neurológicas y/o vasculares periféricas anormales no está bien definido en los pacientes veterinarios, pero se cree que sucedería de manera ocasional. La hipotensión postural, hiperventilación e hipersensibilidad de los receptores del seno carotideo, podrían causar síncope por la vasodilatación periférica y la bradicardia inapropiadas.
El desmayo asociado con un acceso de tos (síncope tusivo, "caída por tos") se verifica en algunos perros con marcado agrandamiento auricular izquierdo y compresión bronquial así como en animales con enfermedad respiratoria primaria. Se postularon diversos mecanismos, incluyendo la disminución aguda del llenado cardíaco y volumen minuto durante la tos, vasodilación periférica postusiva y el incremento de la presión del líquido cefalorraquídeo con la compresión venosa endocraneana.
Las enfermedades pulmonares graves, estados anémicos, ciertas anormalidades metabólicas y condiciones neurológicas primarias también pueden ocasionar un colapso que simula al síncope cardiovascular.
Tos
La insuficiencia cardíaca congestiva en los perros se manifiesta a menudo con tos, taquipnea y disnea.
Estas manifestaciones también pueden ocurrir en la enfermedad vascular pulmonar y neumonitis de la dirofilariasis en perros y gatos. Las condiciones extra cardíacas, incluyendo enfermedades de las vías respiratorias superiores e inferiores, parénquima pulmonar (incluyendo edema pulmonar no cardiogénico), vasculatura pulmonar y del espacio pleural así como también ciertas entidades extra respiratorias, también pueden cursar con tos, taquipnea y disnea.
La tos que acompaña a la insuficiencia cardíaca izquierda en los perros a menudo es blanda y húmeda, pero en ocasiones el sonido parece un carraspeo.
En contraste, los gatos con edema pulmonar rara vez tosen. La taquipnea que evoluciona hacia la disnea se presenta en ambas especies. Las efusiones pleurales y pericárdicas también se asocian a veces con tos. La compresión de los troncos bronquiales por un agrandamiento auricular izquierdo marcado puede estimular accesos tusivos (a menudo descritos como secos o ásperos) en los perros con insuficiencia mitral crónica, como pueden hacerlo los tumores de la base cardíaca u otras masas que impactan sobre las vías aéreas.
La mayoría de los perros y gatos con signos respiratorios causados por enfermedad cardíaca tiene evidencia de cardiomegalia, agrandamiento auricular izquierdo, congestión venosa pulmonar e infiltrados pulmonares que resuelven con la terapia diurética o una prueba positiva para dirofilariasis. El examen físico detallado, placas radiográficas torácicas, ecocardiografía (si es factible) y ECG pueden facilitar la diferenciación entre tos y otros signos respiratorios de origen cardíaco y extra cardíaco.
Bibliografía: capítulo 1. Examen cardiovascular. Medicina Interna de Animales Pequeños. Ricard W. Nelson, Guillermo Couto.